Siempre he pensado que no sólo son hijos de uno aquellos individuos que uno engendra a partir de la propia simiente - con colaboración natural de una mujer, que de hecho es la que hace todo el trabajo pesado - pienso que son hijos o hijas todas aquellas acciones realizadas, sean buenas o malas.
Es por lo anterior que decidí bautizar este lugar como los cuentos de mis hijos, ya que va a ser un lugar donde voy a escribir cosas que me pasen, las que haga y también - siendo muy descarado- las que dejo de hacer...
Tengo que aclarar antes de comenzar que el nombre fue hurtado a un pequeño libro de cuentos que leí alguna vez en el colegio. Este pequeño libro escrito por Horacio Quiroga fue durante muchos días la mejor compañía en esas tardes tediosas donde entre la tarea y la franja educativa y cultural de INRAVISION, siempre hubo algunos segundos de literatura juiciosa de algunos poquísimos libros buenos recomendados en el colegio.
Este pequeño libro lo olvidé durante muchos años, principalmente debido al desorden de una biblioteca muy descuidada, pero salió hace algunos meses para las manos de la persona que mas quiero anankè, fue entonces que supe que en realidad nunca lo había olvidado siempre me acordaba de él cuando estaba en la selva -en mis salidas de ecología y campo continental, etc-.
En fin, no es un libro que me haya re-marcado la vida, pero es un ejemplo claro de esos hijitos que se quedan por ahí y que si son buenos uno los recuerda con cariño.
jueves, 26 de abril de 2007
Nacen mis comentarios
Publicado por
Los cuentos de mis hijos
en
16:35
Etiquetas: Inaguración
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
...please where can I buy a unicorn?
Publicar un comentario