Nunca jueguen al amigo secreto, y mucho menos con personas que casi no conocen. Menos si ya saben que son tacaños.
Esta es una de las lecciones que me dejó la navidad acá en Rio de Janeiro. El juego, inventado más al sur de la región nariñense y mas allá del puente de Rumichaca. No voy a mencionar más.
Bases del juego: Solo sabíamos que tenía que ser un regalo de máximo 10 Reales (10 mil pesos colombianos). Las demás reglas se las fueron inventando algunos a medida que el juego iba avanzando.
La Situación: Éramos 12 personas, cada una cogió de una bolsita un papel (había en la bolsa 12 papelitos numerados de 1 a 12).
¿Qué Compramos de Regalo?
R=/ 1. Un DVD del Club de la Pelea 2. Un cd de Cazuza (un buen rockero brasileño ya fallecido...muy pero muy chévere) 3. Un libro de un escritor brasilero que pintaba como chévere.
Ya en el Juego: Yo tenía el número 9, La el 7 y Lu el 10. Nos explicaron que pasaba primero el 1, 2, 3, 4 y así hasta llegar al 12. Además que por ejemplo el 2 le podía "robar" el regalo al número 1 si le gustaba y a cambio recibía un regalo sin destapar ubicado en la mesa de los regalos.
Dijeron que había dos reglas generales las cuales fueron mencionadas descaradamente mientras "la bola iba rodando": 1. No se puede robar un mismo regalo 2 veces. 2. No se le puede robar un regalo a la misma persona 2 veces.
Hoy: Después del juego tan indignante solo tengo que decir un par de cosas.
1. Es el colmo que siga pasando lo que siempre pasa en este tipo de juegos... que el que dio el mejor regalo reciba el más malo y los que dieron los peores regalos se quedaron con los mejores.
2. Que no bastando lo anterior los que recibieron los mejores regalos los obtuvieron robándolos de los otros (según aquella regla injusta que nombré en alguna parte atrás).
3. Que se sigan, a estas alturas de la vida, regalando portarretratos.
4. Que justo ese portarretratos me tocara a mí.
5. Que una persona en sus cabales ose regalar una caja de garotos en Brasil y más sabiendo que todos los integrantes del juego saben que la caja cuesta 5 reales y medio (5.500 pesos colombianos).
6. Que no haya sido una sola caja sino dos (eso sí ofrecidas separadamente como regalo). Los culpables... una pareja... aquellos dos que se llevaron los mejores regalos.
7. Se me olvidaba. Que la persona que propuso directamente el juego fue la que regalo el portarretratos.
Ya lo sabíamos. Antes del juego ya hacíamos chistes pendejos sobre nuestro futuro, y pues se materializaron. Creo que guardaré el portarretrato para jugar con ellos el próximo año el mismo juego macabro, a ver si me gano por lo menos algo que me pueda comer.
jueves, 27 de diciembre de 2007
El Amigo Secreto ver. Navidad
Publicado por
Los cuentos de mis hijos
en
12:46
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