Lo bueno es que después de la conversación de hoy ya no me preocupa el futuro. Al fin y al cabo muy en el fondo ella y yo sabemos que pase lo que pase nos vamos juntos pa' donde sea. El futuro ya no me importa más de la forma convencional, aquella forma en la que uno cree que si no tiene 4 posdoctorados antes de los 35 uno es un mediocre.
Pero no, la vida es para vivirla y el arrunche sí hace parte de la felicidad. No cambiaría estos meses de felicidad por una maestría aunque si la logro hacer pues bienvenida.
Sé que la preocupación comenzará o mañana o en dos años, pero hoy ya, en este momento me siento tranquilo, felíz y satisfecho de los que he hecho y de lo que no he hecho.
Hoy por fin logré decirle a alguien del laboratorio que posiblemente no he estudiado todo lo que debería, pero como me decía mi "colega" la ropa sucia no se lava sola y el pan no llega caminando a la casa de uno.
La cosa ahora está muy bien ya veremos que se viene y que sorpresa nos traen estos días "claves". Me asusta un poco el examen, pero me asusta un más la responsabilidad de volver a casa sin las manos vacías.
Lo bueno es que desde punto de vista nunca llegarán ni medianamente vacías después de estos meses de amor, medio estudio y de aprender un poquito más de la vida.
