Hoy me pasó lo que a Alicia Silverstone en "Clueless" pero en la versión más de este lado del planeta. Me fui a comprar verduras con mi novia y todo mejoró. Entre el regateo de las cebollas y las espinacas las preocupaciones se iban desvaneciendo. Finalmente una tapioca de calabresa (entiéndase por chorizo) y queso casi lo resolvió todo.
Al final comprar especias para la casa y comprar el seguro de caucho para arreglar la olla atómica, express o a presión, como quieran llamarle. El señor que vendió el repuesto pregunto: - ¿Y de cuantos litros es la olla?. A. automáticamente respondió: - de cuatro litros, yo creo que el caucho es igual a este. Fue en ese momento que me dí cuenta que ya casi "le cogimos el tiro" a la casa.
Al final mucho amor, almuerzo y un café finalizan la tarde y pues ahora sí comienzan las labores académicas. Mañana pinta poco fútbol (motivo lluvia...arggg se aplaza la faena de los miércoles), reunión en el laboratorio para presentar los datos en la forma que al Jefe le gusta (aunque estuviera bien todo) y leer para el examen.
En fin la vida sigue y como dijo mi mamá, todavía estamos jóvenes y tenemos mucho tiempo por delante si las cosas al final no salen como las pensábamos. Por ahora llenar de historias este blog para releer algún día. Ojalá riendo mucho por las pendejadas por las que me solía preocupar.
La sabiduría familiar (por el lado de A. reza "poca vida, plata sobra" entonces pues... seguiré trabajando. :)


No hay comentarios:
Publicar un comentario