jueves, 22 de noviembre de 2007

Dr. Patarroyo, en la Malaria. Crimen ¿Y castigo?

Tomado de http://www.cambio.com.co/portadacambio/751/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3825952.html

Sin sorpresa recibo hoy la noticia del descubrimiento de un grupo de periodistas de la revista CAMBIO que visitaron la Fundación de Inmunología de Colombia con sede en Leticia, encontrando serias irregularidades en la consecución de los ensayos pertinentes a encontrar una vacuna para controlar la malaria a nivel mundial. El artículo denuncia serias fallas tanto a nivel experimental - falta de resultados tras miles de experimentos con animales de las especies Aotus nancymae y Aotus vociferans - como en el tratamiento de los animales usados como modelos de investigación, ya que su manejo previo y posterior a los retos con el parásito Plasmodium falciparum se hace en condiciones indignas, las cuales violan claramente todos los estatutos de manejo ético con animales de experimentación adoptados por la Asamblea Medica Mundial, llevada a cabo en Helsinki, Finlandia, en 1964.

En resumen los errores encontrados en la investigación del Dr. Patarroyo se encuentran:

  1. Tráfico ilegal con primates de las especies Aotus nancymae y Aotus vociferans, de los cuales varios expertos han indicado no existen en Colombia.
  2. Maltrato a los animales, ya que para realizar los ensayos se les debe extraer primero el bazo, fuente importante de producción de linfocitos, los cuales son unas células especializadas en la respuesta inmune. Otros inconvenientes hallados son: A. los animales encontrados en el centro tienen un lamentable estado de salud mientras se experimenta con ellos. B. no existen políticas no procesos de re-adaptación al medio ambiente de estos primates después de su paso por el laboratorio. C. además de que los tiempos de estancia en el laboratorio superan los recomendados.
  3. Patrocinar la captura de especies no colombianas por parte de indígenas que para capturar un individuo tienen que acabar con cerca de 30 metros de radio de bosque para evitar su huida.
  4. Los indígenas comentan que el Dr. Patarroyo les ha advertido de la ilegalidad del procedimiento de captura, por lo que les recomendó sigilo al realizar sus actividades so pena de ser capturados. Pero hay más, narran también los indígenas que el Dr. patarroyo les ha advertido que en caso de que sean aprehendidos con los primates, ellos deben decir que fueron capturados en Colombia.
  5. Las capturas no tienen en cuenta la edad de los primates y la denuncia indica que un alto porcentage son individuos jóvenes. Esto pone en serio peligro la estabilidad de la población de los individuos.
Dejo acá la página de internet de la Fundación de Inmunología de Colombia donde aclaran que todos los proyectos realizados por ellos cumplen cabalmente con las normas y leyes Colombianas.
Por otro lado dejo en este link la página de CAMBIO con el artículo completo que denuncia esta atrocidad.

¿Será que todo lo anterior puede ayudar a explicar los continuos fracasos que la investigación del Dr. Patarroyo ha venido experimentando en los últimos años?

Estaré atento del resultado final de esta historia tan macabra, esperanzado en el buen proceder de las autoridades colombianas, para evitar que este señor siga cometiendo todos los crímenes que viene cometiendo contra el medio ambiente y las leyes Colombianas, Brasileñas y Peruanas.

Muchas informaciones fueron tomadas del El artículo de semana "Los Micos de Patarrollo"

1 comentario:

javierguillot dijo...

Milín, vuelvo a su blog que, seguramente por mi despiste, no había agregado a mi "roll" de blogs en bloglines...

Estuve actualizándome con más o menos sus últimos cinco posts. Me alegró mucho el anterior a este... creo que es muy sabio reconocer que el arrunche hace parte de la felicidad, que no todo está en los cartones que uno se gana, en los títulos que uno se ponga. Esas son arandelas, tilín tilín, que tanto pueden traer paletas puede que no. Pero el amor es otra cosa. Siento que a veces se me olvida un poco, y me encantaría que ustedes volvieran por acá antes de que nos vayamos para ayudarme a recordármelo...

Sobre esta última entrada, leí el artículo de CAMBIO apenas esta mañana y quedé muy impactado... no sólo por la información que usted muy bien resume, sino también por la crudeza de un par de fotografías. Yo entiendo que actualmente sea necesario apelar a primates como modelos de investigación para la obtención, entre otras cosas, de vacunas efectivas (aunque me encantaría que en el futuro, no sé bien cómo, no fuera necesario!). Aunque entiendo esto, me parece obvio que esta experimentación debe ajustarse rígidamente a estatutos como el de Helsinki, y que debe ser frecuentemente vigilada por las autoridades, y por los pares científicos. ¿Qué ha hecho que tanta gente que seguramente conocía este desastre no lo denunciara antes? ¿Que las autoridades, los trabajadores del centro, los pares que visitaron el centro, se quedaran callados? Muy seguramente, la influencia política de Patarroyo... sumada a la ambición de mantener el reconocimiento y aumentarlo. Al final es un bumerán. Triste, muy triste.

Quedo, como usted, a la expectativa del resultado final de esta historia macabra.

Un abrazo desde Bogotá.